Editorial Marzo. En Movimiento contra las violencias: Feminismos y Derechos Humanos

Violencias cotidianas: te apoya en el subte, te habla por encima porque puede, no toma tu denuncia en la comisaría porque no quiere, te prohibe abortar, te mata. Contra todas las violencias hacia las mujeres, travestis y trans salieron a manifestarse medio millón en Argentina el 8 de marzo. Una consigna central de este año fue el aborto legal, seguro y gratuito ya que dos días antes se presentó al Congreso por séptima vez el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

La gran novedad: el presidente se manifestó a favor de debatirlo (aunque en contra de que se apruebe). Tal vez haya llegado un poco tarde con su permiso de debate porque la sociedad ya lo está debatiendo: en los canales de TV, en la panadería de la esquina, en las plazas del país pareciera haberse instalado firme. En estos momentos, el proyecto de ley se está debatiendo en diferentes comisiones del Congreso y se espera que dentro de no más de dos meses se realice el debate público entre todos y todas las diputadas. Hasta que eso ocurra, escuchamos las reflexiones de Camila Garré, militante feminista, sobre la marcha del #8M: ¿Qué motivos tiene? ¿Qué pasa con los hombres en la marcha? ¿Qué impacto hubo? Leé más.

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Otras violencias cotidianas: te detienen porque vendés sandwiches en la calle, se quedan con toda tu mercadería, no tenés con qué pagar el alquiler, trasladás tu colchón a la calle. Contra las violencias policiales y la crisis económica que expulsa a cada vez más personas a vivir en la calle se manifestaron miles de personas el 24 de marzo. La consigna central fue, como todos los años, memoria, verdad y justicia para recordar el último golpe militar de Argentina. Se reclamó para que todos los genocidas estén presos en carcel común. Y se reclamó por todos los derechos humanos que están siendo vulnerados en la democracia que estamos viviendo hoy. Suenan las voces de la economía popular, de las trabajadoras sexuales, de Correpi y de la señora que fue con su familia. Leé más.

Las cosas que sufrían las chicas les pasaban porque eran boludas y cuando a mí me pasaba me esforzaba porque nadie se enterara, como si fuesen errores personales a esconder, yo no era una boluda.” ¿Cómo llegaste al feminismo? Candelaria Botto de Economía Feminista contestó y cuenta su historia de vida que es la de muchas. Leé más.

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