Feministas en todas partes. Una lectura de la explosión mediática alrededor del feminismo por Claudia Laudano.

Por Jennifer Löcher.
Imagen por Maricielo.

En febrero, las feministas llenaron el mar de medios: la tele, facebook y twitter fueron escenas de arduos debates. “Yo no soy feminista porque amo a mi marido y a mi hijo”. Con esta declaración, la periodista Araceli González desencadenó una respuesta multitudinaria en las redes. #YoSoyFeminista fue el hashtag que marcó tendencia en twitter y dio lugar a miles de declaraciones públicas:

 

 

Claudia Laudano es profesora e investigadora en la Universidad de La Plata, especializada en Medios de Comunicación, Tics y feminismo. Desde hace más de treinta años forma parte del movimiento feminista y aporta sus lecturas profundas de los medios de comunicación.

Últimamente hubo varios debates televisivos en torno al feminismo en programas como por ejemplo Intrusos. ¿Creés que tuvieron repercusiones? ¿Cuáles? ¿Cuáles identificás como los principales ejes de los debates que se dieron? ¿Por qué dirías que se habló de estos temas y no de otros?

 

En realidad, enero empezó con debates que fueron caldeando el clima de opinión de manera vertiginosa respecto de cuestiones de interés feminista, especialmente desde la televisión, pero realimentadas por intensas discusiones en las redes sociales. Podríamos plantear que hay tres nudos temáticos en torno a los cuales se desarrollaron los debates. Por un lado, si bien las denuncias por acoso sexual a conductores de programas radiales y actores venían del año pasado, como una oleada que continúa creciendo respecto de la tendencia #Metoo en EE.UU. y diferentes partes del mundo, estos meses se intensificó e involucró a conductores de programas televisivos, empresarios teatrales así como a cantantes, en donde un conjunto de voces de mujeres y chicas pudieron testimoniar situaciones de violencia vividas y encontraron buena recepción, una escucha en general atenta, donde primó la credibilidad de la palabra de las denunciantes.

Luego, sorpresivamente se desató hacia fines de enero una discusión en redes sociales en torno al feminismo, mediante el hashtag #Soyfeminista, vinculada específicamente con rebatir posiciones que durante mucho tiempo fueron sentido común, en torno a que las feministas odian a los hombres o son lesbianas. Se puso tanto énfasis de las cuentas en la plataforma de microblogging Twitter que fue tendencia por horas y días después siguió generando declaraciones y testimonios a favor de autoproclamarse feministas a personalidades mediáticas y algunas influencers en redes sociales.

Esta discusión en torno a #Soyfeminista en redes llamó la atención a los medios de comunicación y entre las repercusiones le dedicaron notas y espacio, hasta generar invitaciones de diferentes feministas a programas televisivos de espectáculos para conversar sobre feminismo, violencia y acoso sexual. En medio de estos debates en televisión, se reavivó la discusión en torno a la necesidad del aborto legal en el país, justo en momentos en que vencía el proyecto de ley presentado por sexta vez por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en el país, por falta de discusión en el Congreso. Ese es el tercer núcleo de debates, que continúa con mucha fuerza.

¿Qué iniciativas ciberactivistas hay alrededor de la demanda del Aborto Seguro, Legal y Gratuito?

Desde lo que se generó alrededor del #8M, se puede destacar el tuitazo del 19 de febrero con el hashtag #AbortoLegalYa, como parte de una estrategia conjunto con la movilización al Congreso Nacional y en las plazas del país para reclamar la aprobación del aborto legal por parte de la coalición de 500 organizaciones y grupos que integran en la actualidad la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que funciona en el país desde 2005. En esta oportunidad, el tuitazo fue un éxito y superó las expectativas, ya que participaron más de 40.000 cuentas en la acción, el doble que en veces anteriores, y generaron más de 100.000 tuits, una cifra inédita, que muestra de modo contundente que el debate está instalado en la sociedad, mientras que un porcentaje menor utilizó el hashtag para mostrar su descontento con la ley. Este éxito doble, tuitazo y pañuelazo, fue acompañado por difusión en numerosos medios de comunicación, con llegadas a diferentes audiencias, quienes continuaron luego con el interés por debatir en torno al proyecto de despenalización y legalización del aborto, junto a legisladoras y legisladores que han mostrado interés por discutirlo en las cámaras, tras una nueva presentación el 6 de marzo, dos días antes del paro y la movilización del #8M. Sin duda que el panorama es muy auspicioso en Argentina, sobre todo por la capacidad de movilización feminista, que se ha ido consolidando y presenta gran vitalidad en las calles, en las redes y en todas las instituciones.

Muchas veces se asume que los medios de comunicación definen de qué temas se habla.
¿Dirías que es así? ¿Cómo definirías la relación entre la sociedad y los medios?

¿Y qué rol juega el movimiento feminista en el surgimiento de ciertos temas en los medios de comunicación masivos?

 

El feminismo en el país, como en otros, siempre ha tenido el objetivo de expandir sus visiones sobre la sociedad y sus expectativas de cambio hacia una sociedad donde en particular las mujeres podamos vivir, disfrutar la vida y desarrollarnos de modo pleno en todos los ámbitos y campos. Existieron y existen diferentes líneas que acentúan o privilegian diferentes estrategias. Algunas ponen más acento en lo legal, otras en las políticas públicas, mientras que otras entienden que lo fundamental es la transformación de las relaciones sociales aquí y ahora. Para ello, entonces, se ha recurrido a múltiples formas de encuentro y debate, formación académica y escritura de textos, participación en partidos políticos con alianzas transversales para lograr objetivos comunes, movilización en las calles para fechas claves del movimiento como el 8 de marzo, el 25 de noviembre y el 28 de setiembre, que es el día de la legalización del aborto en América Latina. También se promovió la participación en los medios de comunicación, en alianzas con periodistas sensibles, y las últimas décadas se sumó un uso muy intenso de las redes sociales como estrategia de activismo feminista digital, que ha resultado fundamental. Feministas en todas partes, me gusta como definición para este proceso.

 

Más aún, respecto de esta efervescencia mediática de debates feministas, sostengo que en realidad es un proceso de mutua imbricación entre mediatización y viralización de las discusiones. La mera enunciación de la temática del aborto legal en el programa de espectáculos por parte del conductor generó un estallido de tuits y posteos en las redes sociales, que instalaron de inmediato el hashtag #AbortoLegalya durante dos días seguidos como primera tendencia y un número muy significativo de cuentas conversando sobre la temática. Es cierto que ya había habido una acción previa con el mismo hashtag un tiempo antes, producto de las declaraciones de un actor quien manifestó que una mujer se completaba siendo madre. Ante tal posición, arcaica para ciertos sectores de la sociedad y en particular para activistas feministas y del movimiento de mujeres, la indignación se hizo cuerpo en las redes y la discusión hizo vibrar las plataformas. En estos casos concretos se observa entonces que los planteos o declaraciones televisivas generan comentarios inmediatos, con estilos muy variados en las redes, y un clima de opinión que luego trasciende las redes sociales y ocupa espacios mediáticos, por eso es interesante plantear que con cierta frecuencia se han dado procesos donde mediatización y viralización se potenciaron. Sin duda que la mediatización de ciertas discusiones de interés feminista se pudo sostener más de una semana en programas de gran audiencia televisiva por la resonancia del ciberfeminismo en las redes, que actuó de inmediato. A la vez, es interesante destacar que los programas de espectáculos tuvieron alto rating los días donde participaron feministas y los videos recibieron luego muchas visitas en Youtube, así como se compartieron en las redes y se siguieron comentando.

 

¿Qué repercusión mediática están teniendo los preparativos para el 8M? ¿Ves diferencias con el año pasado?


Estos debates ocurrieron durante el proceso de organización del Paro Internacional de Mujeres para el próximo #8M, que en Argentina es muy vital, con la realización de asambleas participativas en unas 55 localidades del país. En ese sentido, la experiencia del Paro del 2017 se capitaliza en esta nueva instancia, con la organización por ejemplo del trabajo en comisiones además de los momentos asamblearios. En general, se observa un crecimiento cuantitativo considerable en la participación en diferentes ciudades y propuestas más abarcativas, con especificidades por lugar.

Desde los medios, el abordaje del proceso hacia el #8M es dispar, porque se ven algunos muy interesados, registrando acciones puntuales, pero otros que en estos momentos focalizan en el debate sobre la ley de aborto legal.

¿Querés agregar algo?

En cuanto a las redes sociales utilizadas por las feministas, analicé que en mayor medida la presencia ocurre en la plataforma Facebook desde principios de esta década, acorde con lo que ocurre en general por la cantidad de usuarios/as en el país, que en estos momentos ronda en los 29 millones, sobre una población aproximada de 44 millones, que atraviesa diferentes generaciones. Mientras, cerca de 10 millones utilizan Twitter, cada vez más jóvenes, pero de sectores sociales medios y altos, en general, y con mucha incidencia en ámbitos políticos, periodísticos y del espectáculo.

Ahora bien, no obstante los datos que marcan que existe mayor apropiación del feminismo de la plataforma Facebook, se vienen realizando desde el feminismo un conjunto de ciberacciones puntuales en Twitter, llamados tuitazos, que logran incidencia en ámbitos políticos y mediáticos.

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