Otras Campanas. Una aplicación: todos los medios alternativos

Por Jennifer Löcher.

Otras Campanas es una aplicación desarrollada por un grupo de personas que sintieron necesidad de informarse “de verdad”. En el año 2016, tres programadores rosarinos empezaron a hacer una lista de medios alternativos. Al año siguiente se sumaron más personas y para fines del 2017 ya existía la primera versión de la aplicación actual. Hoy son un grupo de aproximadamente once personas que revisan a diario el contenido que canaliza Otras Campanas para garantizar el criterio de comunicación alternativa donde engloban a diarios, revistas, blogs, canales, agencias y radios.

Malena es una de las integrantes a cargo de la aplicación. En su voz resuenan el esfuerzo cotidiano, el deseo y la admiración.

¿Cuál es el objetivo de la aplicación?

Para mí tiene dos objetivos: por un lado, es reunir a los medios alternativos. Me parece importante que haya un lugar donde vos sabés que entrás y están. Y sabés que no hay nada que los filtre, los segmente, los parcialice. De hecho, hay una sección que se llama portadas y los medios se muestran aleatoriamente. Cuando entrás a la lista de medios es aleatoria, no es alfabética. La idea es que la persona entre y encuentre cosas que no conoce. Que si quiere investigar un rato, vea que hay muchas cosas. En un principio, el objetivo es ese. Reunir medios alternativos, cooperativos, populares, contrahegemónicos. Cada cual elige la etiqueta que prefiere.

Y por otro lado, en lo que tiene que ver con les usuaries, es la reunión de los medios y el usuario. Lo importante es que se pueda llegar a la información y que no esté parcializada. Queremos servir de atajo para que la persona que se quiera informar tenga un lugar donde pueda hacerlo de una manera práctica y posible. Trabajamos todos los días en pos de que sea cada vez más práctico. Hoy por hoy se puede leer una nota completa y podés acomodar el tamaño de la letra, elegir el modo de día o nocturno, podés escuchar audios y ver videos. Próximamente queremos que además puedas escuchar radios online porque el contenido de las radios queda en un segundo plano y no nos parece justo.

¿Por qué les parecen relevantes los medios alternativos, populares, comunitarios?

Un contenido bien presentado te ayuda a pensar. No solamente te muestra la realidad tal cual es, sino que te da herramientas interpretativas. Una cosa es que yo haga una nota y te de la opinión masticada. Eso también algunos medios alternativos lo hacen. Pero otra es que yo te de mi opinión, la fundamente, haga preguntas al respecto. Es otro ejercicio.

¿Ves una diferencia en el estilo de las notas entre los medios alternativos y los hegemónicos?

Sí. Para empezar, para mí tiene mucho más valor un medio que cuenta las cosas como son. Que habla de lo que no se habla y se tiene que hablar. Eso lo hacen todos los medios alternativos. Pero además tiene este plus: te invita a interpelarte por lo que está pasando. Tal vez sea porque muchas de las personas que forman parte de los medios alternativos también tienen un trasfondo militante. O porque tienen alguna formación académica, o porque son docentes. Tienen una forma de decir las cosas que a lo mejor un periodista de un medio hegemónico no lo hace, o no puede, o le bajan línea.

Lo que nos parece es que está demasiado fragmentado el campo popular de los medios. Eso es un tema porque son muchos medios chiquitos pujando por tener una voz, un espacio, una visita, una interacción, generando contenido que está buenísimo. Porque algo, para mí, a rescatar del contenido de los medios alternativos es que no sólo es de autoría propia, sino que muchas veces tiene un contenido literario, un contenido intelectual, filosófico, argumentativo que no hay en otros lados. Hay un laburo de comparación, de análisis, de ir a buscar a veces la crónica al lugar, de vivenciar una manifestación, una situación barrial. Eso para mí es impagable. Y me parece que a veces en tanta pluralidad se pierde. No tiene tanta llegada. Excepto que sea un hecho que impacta.

¿Sentís que hay algo como una agenda de los medios alternativos?

No. En junio fue el día del periodista y se organizó un encuentro de comunicadores populares que se llamó Voces Libres del Pueblo. Fuimos a una comisión de redes donde se habló de esto. Uno de los chicos del Gran Buenos Aires dijo que le parecía necesario que se coordinen para sostener una agenda. Y me pareció super interesante. Si bien te das cuenta de que hay ciertos medios que laburan entre sí, se hacen el aguante y cuando pasa algo se difunde, todavía hay muchos que están muy solos. Y hay temas que se desvanecen muy rápido. Por ejemplo, el tema de los aportantes truchos. Eso lo tomó C5N y salió en muchos medios alternativos, creo que en todos. Sin embargo, no sé si duró tanto como duró toda la orquestación de los cuadernos. No sé si se hizo la fuerza suficiente para que se haga algo y tome relevancia. Es gravísimo.

Lo que pasa también, y esto no es casualidad, es que la forma que tiene este gobierno es avanzar de a quince frentes. Entonces, no podés abarcarlos todos. El otro día tuve una conversación con un chico de ANRed y me dijo que tiene el teléfono explotado de gente avisando de represiones en los barrios y mil otras cosas. Y que no llega a difundir todo lo que tiene que difundir. Entonces, a mí me parece interesante que un medio pueda nuclear todo lo que es feminismo, y otro se ocupe economía, y así. Y empujar con eso. Pasa que es tan dispar el campo popular. Tanto. Y en temas muy concretos estaría bueno una articulación.

Nos han dicho que hay muche usuarie periodista en la aplicación que lo usan para coordinar la agenda de su medio. Me parece interesante.

Ustedes trabajan con software libre. ¿Por qué esa decisión?

Hay algo que aprendí formando parte de este grupo nerd (se ríe) que tiene que ver con una premisa básica del software libre: o el usuario tiene el control sobre el software o el software tiene el control sobre el usuario. Entonces, desde ese paradigma no hay muchas alternativas. Si vos elegís software libre, sabés qué estás usando, cómo usarlo, qué alcance tiene. Y en este caso, además, compartir el código de lo que estás haciendo – eso se llama liberar el código – permite que la experiencia se replique en otro lado.

¿Ustedes tienen el código publicado?

Todavía no porque cuando publicás el código, lo publicás para todos. Para los que les gusta lo que hacés y para los que no les gusta. Entonces, así como nos parece que es necesario y queremos hacerlo, por otro lado necesitamos cuidarlo y tomar algunas medidas de seguridad para que sí se sepa cómo funciona pero no puedan venir y romper lo que tenemos andando.

Queremos que se pueda replicar. Nos han escrito desde otros países preguntando. Está circulando el proyecto a través de las redes sociales libres como mastodon. A través de esa red llegó a gente de Ecuador, de Colombia, de Uruguay, de Venezuela.

¿Cómo es el trabajo cotidiano para mantener la aplicación?

Este año fue empezamos a pedir ayuda por el caudal de medios. Cada vez que algún medio difunde algo y hay nuevas personas que conocen la aplicación, son nuevas sugerencias que se procesan una por una. Porque no todas tienen el mismo formato y es un trabajo bastante manual sumar cada medio. Nos ha pasado de sumar medios de otras provincias y que después nos llegue el aviso de que alguno no es alternativo. Y lo sacamos. Siempre recibimos sugerencias, críticas, preguntas. Y respondemos. Tardaremos unos días, una semana, pero respondemos siempre. Y a mí me gusta cuidar el trato personal. Siempre hay alguien del otro lado. Estamos acostumbrades a hablar con máquinas o a recibir respuestas automatizadas, pero la realidad es que en la mayoría de las veces hay personas. Respondo así.

¿Por qué crearon la aplicación?

En un principio teníamos la inquietud de informarnos y nos dimos cuenta de que en el 2015 hubo un quiebre. Un montón de periodistas empezaron a ser censurados, los medios empezaron a ser cerrados, periodistas que a lo mejor escribían en ciertos diarios hegemónicos empezaron a ser despedidos. Tratamos de seguirlos en las redes sociales, pero no. La información en las redes sociales no circula igual si sos un medio alternativo que si sos un medio hegemónico. Entonces nos terminamos enterando de cosas porque alguien venía que militaba en cierto lugar y se había enterado de algo que pasó en algún barrio.

Y justo en eso, uno de los chicos de Rosario nos comenta que tiene una lista de medios. Como nosotros tenemos una agencia donde hacemos desarrollo web, le dimos una mano con la estética. Y obviamente, nos empezamos a sumar. Y ahí empezó a surgir cómo difundir el proyecto. Estaba bueno. Tenía muchos medios en ese momento, había más de cien. Ahora son más de trescientos. Y nos siguen sugiriendo todos los días radios, revistas, blogs, etc.

¿De qué ámbitos provienen?

La mayoría del ámbito de la programación. Yo no estudié programación, pero laburo con la compu todo el tiempo. Estudié psicología. En el grupo hay dos personas que también estudian psicología, un chico que es diseñador, otro es contador, otro estudia filosofía. De todo un poco, menos periodismo y comunicación. De todas formas, en los últimos tiempos conocimos mucha gente del ambiente. Periodistas de la vieja escuela de Rodolfo Walsh hasta gente joven que también le interesa la tecnologia. Está buenísimo.

Antes dijiste que las noticias no circulan igual en redes sociales para los medios alternativos y para los medios hegemónicos. ¿A qué te referís con eso?

La derecha viene haciendo un uso de la tecnología superador del uso que la ha dado el campo popular o la izquierda. En ese campo hay mucha reticencia y está mal visto el marketing, el consumismo, etc. El paradigma de las redes sociales es, en un principio, bastante superficial. Está hecho para que uno esté permanentemente ahí, generando contenido, mostrando su vida, vanagloriándose de pavadas y demás. Y la derecha supo ver que la gente estaba ahí y se instaló. E instalarse es pagar pauta.

Las plataformas como facebook están al servicio del poder, no al servicio de la gente. Son poder. Concentran poder. Y articulan con la gente que también tiene poder. Entonces, es muy fácil para un medio hegemónico transar con eso. Y si bien hay un algoritmo que se supone que te va a mostrar lo que te interesa, la verdad es que sí, al principio te muestra más o menos el contenido que encaja con tu parecer. Pero hay una grieta por la que te mecha cosas que le interesan que veas. Ellos deciden qué información te muestran.

Hay uno de los chicos que usa esta analogía: Es como si vos vas a comprar el diario al kiosco de revistas, te miran de arriba para abajo y te dicen “Para vos tengo esto.” La diferencia acá es que ni siquiera te está dando el diario. Te está dando una noticia.

Hay muchas trampas ahí adentro y los que se ven beneficiados son los que tienen poder y que tienen capital, que son los medios hegemónicos. Los medios alternativos, si muestran algo que no deben mostrar, como lo que pasó con la agresión hacia el senegalés, hay censura. Con la justificación de que el contenido no era apropiado.

¿Cómo fue eso?

Agredieron a un senegalés que estaba vendiendo en la calle, lo golpearon y fue muy violenta la situación. Había videos, se armó la nota y un medio alternativo del que ahora no me acuerdo la comparte en su fanpage. Facebook dice que el contenido no puede ser mostrado porque son escenas inapropiadas. El que decide cuál es el contenido apropiado e inapropiado tiene el poder de censurarte o no. Y pasó así. Les censuraron la nota.

Hay casos mucho más grandes. Twitter le ha cerrado la cuenta a C5N. Por eso, el medio alternativo no puede quedar limitado a la red social. Por eso nos parece importante que haya un espacio alternativo donde sepan que sí o sí van a tener un lugar. Que si los bajan de cualquier otro lado, ahí el contenido va a estar. Es un espacio que no se vende y no se negocia. Nosotros no cobramos pauta, no tenemos ningún tipo de membresía, no hay publicidad, no hemos pedido colaboración más que a nuestros amigos para pagar el servidor. Y es un laburo de todos los días de un montón de horas.

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