A los maestros no se les pega

Por Jennifer Löcher.

Este gobierno está cruzando límites que desde hace décadas definen las fronteras de la democracia.

El derecho a la protesta organizada está puesto en duda desde la cacería después del Paro Internacional de Mujeres en marzo. La noche del domingo 9 de abril se volvió a criminalizar la protesta cuando la policía de la ciudad de Buenos Aires reprimió y encarceló a integrantes del gremio docente Ctera, que intentaron instalar la escuela itinerante en la Plaza de los dos Congresos. El ataque al derecho constitucional de huelga está respaldado por un discurso presente en los medios de comunicación hegemónicos, que busca desprestigiar las protestas tanto de docentes como de otros colectivos que expresan su condena a las políticas de ajuste, represión y hambre.

Sin embargo, los docentes no bajaron los brazos y la efectiva instalación de la escuela itinerante el miércoles 12 de abril fue una conquista que unió a todas y todos los docentes en alegría. Sin embargo, se sintió el sabor amargo de estar festejando no una victoria en los reclamos, sino tan sólo el mismo derecho a reclamar.

La lista de reclamos es larga y va desde la apertura de la paritaria nacional fijada por ley, pasa por el acceso a capacitación docente gratuita y de calidad, vacantes para alumnas y alumnos, mejoras en la infraestructura y va hasta la nacionalización del sistema educativo.

Docentes de la ciudad y de la provincia de Buenos Aires relatan su visión del conflicto con el gobierno y miran hacia el futuro.

Plaza de Mayo, 11 de abril. Dos días después de la represión a docentes en el Congreso. Los gremios docentes declararon un paro de 24 horas en repudio y algunos gremios llamaron a una movilización de 9 de Julio a Plaza de Mayo.

Marina, Graciela y Florencia. Maestras de primaria de los distritos 11 y 13.

¿Por qué vinieron hoy?

Marina: Porque nos resulta inadmisible que ante un reclamo, los compañeros docentes salgan golpeados. Que no nos dejen hacer un reclamo en paz. Todo el tiempo les decimos a los chicos que todos los conflictos se arreglan hablando. Que nunca se da un golpe ni se devuelve un golpe. Enseñamos una cosa, y alguien que tiene poder, como es la policía, sale haciendo eso. Es muy grave. No lo vamos a admitir.

Graciela: En los documentos curriculares que son ley y dirigidos a los docentes, se promueve la solución de conflictos a través del diálogo. Es algo que el gobierno, que es quien respalda ese documento, no está poniendo en práctica.

¿Cómo ven la situación general de la lucha docente en este momento?

Florencia: Frente a cualquier situación que vaya por fuera de la ley o la forma en que el gobierno debería actuar, salimos a reclamar y denunciar. También se está trabajando un montón con los chicos y las familias, porque lo que vemos distinto que otros años es que no se estaba generando este odio de la comunidad hacia nosotros. Los padres desconfían de nosotros, la sociedad está construyendo una idea negativa del docente, otra vez. Ya lo vivimos en otra época histórica no muy lejana y estamos viendo que se va a repetir la historia y no queremos eso. Por eso, muchas escuelas toman la iniciativa de convocar a las familias a la escuela, contar por qué los paros, hablar con los chicos, darles nuestra versión de las cosas. Porque estamos luchando contra los medios de comunicación. Y luchar contra los medios de comunicación es muy fuerte.

Marina: Los medios de comunicación y la voz oficial. Los funcionarios están hablando mal de nosotros y eso duele mucho. Nosotros les pedimos a los chicos todo el tiempo que cuando escuchen esas cosas piensen en todo lo que nosotros les ofrecemos. Que recuerden los momentos que pasamos juntos en el aula, lo que aprenden, qué les enseñamos, qué promovemos, cómo los tratamos, qué se llevan a la casa. Para que piensen quién tiene razón. Si esas voces, que se arrogan el derecho porque tienen micŕofonos y porque tienen poder, o si nosotros, trabajando todos los días como lo hacemos, con todo el gusto. Porque los docentes trabajamos con mucha vocación. La carrera docente hoy en día tiene entre cuatro y cinco años. No cualquiera va a dar clase.

Graciela: Cuatro a cinco años es la formación básica. Después, un maestro tiene muchas capacitaciones. Tenemos un título de base, pero la capacitación es permanente.

Florencia: Para estar especializados y repensando las categorías que enseñamos.

Respecto a eso, les hago una pregunta que tiene que ver con una gran lucha del verano: se canceló el programa de capacitación docente Nuestra Escuela. ¿Qué consecuencias tiene esto? ¿Hay algún programa que reemplace Nuestra Escuela?

Marina: No. Cuesta mucho conseguir cursos y cuesta mucho no tener que pagar por cursos. La impresión que da es que la tendencia es a tener que pagar los cursos.

Graciela: Beneficia a los lugares privados que brindan cursos, para que el docente vaya y pague. Y ahora además te sacan el puntaje. Cada cinco años va a caducar el puntaje de los cursos.

Marina: Nosotros nos ubicamos según un puntaje según los cursos que hacemos. Y cada cinco años, los cursos van a ir caducando. Entonces, vas a bajar en el listado.

Graciela: Entonces, los docentes, ¿qué tienen que hacer? Ir y pagar por los cursos. Los cursos pagos te dan más puntaje, en menos tiempo y con menos esfuerzo. Muchas veces no son de una calidad académica reconocida.

¿Cómo ven el panorama? ¿Los próximos días, semanas, el año?

Graciela: Los grandes avances sociales se han hecho desde el lugar de la lucha. Seremos los que lucharemos. Las energías a veces bajan o suben, pero tenemos que estar unidos como comunidad para poder alcanzarlo. No va a ser facil.

Mariana Scayola. Secretaria de prensa de Ademys

¿Cómo ves la lucha docente en este momento?

Tenemos el reclamo salarial que es super válido. Acá en la Ciudad de Buenos Aires, la propuesta es del 10% hasta septiembre, más un 8% después, con cifras en negro. Es una propuesta inaceptable, que el gobierno ya depositó en los cajeros en el mes de marzo, pero que los docentes rechazamos. Y no nos han vuelto a llamar desde la última reunión de negociación paritaria. Eso fue hace un mes en la ciudad de Buenos Aires. Por eso seguimos movilizados y por eso seguimos en las calles.

Hay otra situación que se está dando en educación que es esta dureza del gobierno hacia los sindicatos, tanto las centrales como los sindicatos de cada localidad y de cada provincia. Entendemos que es una ofensiva del gobierno para terminar con los sindicatos y poder avanzar con una reforma educativa profunda al estilo chileno, con evaluaciones a los docentes, donde cambia toda la carrera docente, donde se avanza en la privatización del sistema. Creemos que en este momento está virando la situación y ya no es el reclamo salarial, sino que fuertemente se está planteando una discusión alrededor de qué sistema educativo queremos. Y los docentes también estamos en la calle por eso. Defendemos la educación pública tal como la conocemos hasta ahora, con todas las mejoras que haya para hacerle. Pero esas mejoras tienen que ir en el sentido de aumento de presupuesto, de la renacionalización del sistema educativo, y no, al contrario y como quieren hacer, tercerizando, privatizando, instalando ONGs dentro de la educación pública, y descentralizando todas las tareas que hasta ahora tenía la escuela.

En ese sentido, en el verano hubo una lucha intensa por Nuestra Escuela. ¿Cómo lo insertarías en el pronóstico que hiciste ahora?

Este gobierno que habla de los alumnos que tienen la desgracia de caer en la educación pública es el mismo que no nos da las herramientas para capacitarnos. No sólo desmantelando el sistema de capacitación nacional que representaba Nuestra Escuela, donde muchos compañeros que no tienen un centro de capacitación cercano se capacitaban a través de cursos virtuales, sino también las escuelas de capacitación que hoy en día existen. La escuela de maestros de la ciudad de Buenos Aires presenta tres postítulos este año. Uno de ellos es exclusivo para toda la población docente, los otros dos son exclusivos para educación media, y en ese postítulo se anotaron 350 personas. O sea, lo que está ofreciendo como capacitación el Estado gratuita, pública y desde la escuela de capacitación es una vacante de 350 personas en un gremio donde somos 20.000. De esa manera, ellos no sólo están promoviendo la capacitación privada a través ya sea de sindicatos o de cualquier tipo de empresa que vende un servicio, sino que al mismo tiempo vacía la misma escuela de capacitación de maestros, que es una escuela que ofrece cursos y postítulos de mucha calidad.

Si hay familias que deciden irse a la escuela privada, no es por los paros de los docentes sino por una política deliberada que financia y subsidia las escuelas privadas de manera millonaria al mismo tiempo que va reduciendo presupuesto para las escuelas públicas. Eso es innegable. Incluso tenemos datos de provincias como Neuquen, conun grado de conflictividad mucho mayor y donde la educación pública no se ve en desmero por los paros de cantidad de matrícula. En la ciudad de Buenos Aires, donde el grado de conflictividad en los úlitmos años no fue muy notorio, no hubo huelgas largas hace años excepto ésta, la matrícula de privada está emparejada con la de pública en un 50%. Y sí, porque las escuelas se llueven después de ocho años de macrismo, los tableros eléctricos estallan, los ventiladores se caen, los techos literalmente se caen.

Por eso nosotros planteamos que tiene que haber una discusión muy fuerte de toda la docencia y que el reclamo tiene que ser la renacionalización del sistema educativo. Que el estado vuelva a ser responsable y garante de la educación pública en todo el país y que no pueda dejarlo liberado al presupuesto de cada provincia.

Diego. Maestro de primaria

¿Cómo ves la lucha docente en este momento?

Es un momento muy difícil porque muchos compañeros no pueden hacer medidas de fuerza ni huelgas por los descuentos. Para quien tiene que mantener una familia es prácticamente imposible seguir el conflicto.

Lo que veo, además, es una situación muy dispar entre distintos compañeros. No veo una unidad entre todos los trabajadores. Me parecía que hoy era una huelga que excedia hasta el conflicto mismo porque simplemente la solidaridad con lo que pasó el domingo debería haber hecho que hoy realmente todo el país tuviera una huelga naciona y general, solamente por solidaridad.

Pero es un trabajo de muchos años que el docente tome conciencia de que es un trabajador, de que no es segunda madre ni segundo padre, sino tomar realmente conciencia de clase y de que somos trabajadores, de que merecemos un sueldo digno, de cuál es nuestra situación. Y es algo que, a pesar de que hace muchos años que se trabaja en eso, no se ha logrado. Maestras de mi escuela plantearon que nunca pararon y nunca van a parar. Entonces, uno pensaría que si nos pidieran ir sin cobrar: ¿Seguirían yendo? ¿No es un trabajo? ¿Podrían pedirnos cualquier cosa y nosotros no pararíamos? ¿Es un sacerdocio, es nuestra misión en la vida o es un trabajo con una remuneración? Estas ideas todavía existen en la escuela.

Por lo menos en primaria, la mayoría de quienes trabajan son mujeres y muchas no son el sostén principal del hogar y no entienden que deberían poder serlo. Deberían poder sostener un hogar. Yo, hablando con mis alumnos, les explicaba que tengo 40 años, estoy solo, no tengo hijos, no tengo auto, no tengo casa, alquilo un departamento, y si quisiera sostener una familia, no podría hacerlo con mi sueldo. O sea, si bien a mí hoy me alcanza la plata para llegar a fin de mes, me alcanza porque no tengo familia, no tengo hijos.

Luz. Maestra de primaria en el distrito 20. Integrante de la Agrupación Docente-Estudiantil Simón Rodríguez

Hay docentes que sienten que las familias y la sociedad en general se está dirigiendo fuertemente contra los docentes. ¿Cómo lo sentís vos?

Yo creo que este año, en parte porque las familias también están sintiendo el ajuste económico en sus casas, y en parte porque las y los docentes salimos a hacer de manera colectiva, además de los paros, diferentes movidas en los barrios, en las escuelas, y con la comunidad en general, que el apoyo es mucho mayor. Veo algo diferente. Lo veo a nivel general y lo veo en particular con los padres y las madres de mis alumnos. Trabajo en una escuela que está en Mataderos en el distrito 20. Creo que hay un apoyo porque entienden, por un lado, que estamos en una situación muy crítica, que es muy injusto lo que está pasando y que no es una cuestión que les pasa a los docentes, sino a los trabajadores en general, como para empezar. Creo que también hay algunos papás y algunas mamás que pueden ver que la cuestión de la paritaria no es algo que solamente nos afecta a nosotros, sino que afecta al cierre de paritarias de otros gremios y que entonces la lucha por un porcentaje en ese aumento beneficia a todos y a todas. Y también creo que ven que estamos poniendo el cuerpo a un montón de medidas de lucha, muchas de ellas son los fines de semana, son a la salida de la escuela. Hemos hecho volanteadas, está habiendo festivales en todos los distritos, hemos hecho bocinazos, hemos hecho un montón de movidas además de las charlas en las escuelas que hace que las familias ven que nosotros buscamos todas las maneras para luchar por un salario más justo, por una escuela que reciba los recursos que tiene que recibir, por los pibes para que consigan vacantes, pero que no hay mucha voluntad por parte del gobierno.

¿Cómo ves el futuro? ¿Los próximos días, semanas, el año?

Yo creo que hay una tarea importante después del día de hoy que es volver a la escuela y seguir pensando qué medidas tenemos para seguir reclamando. También me parece una tarea importante no perder de vista cómo empezamos el año, porque la catarata de noticias negativas que hay, tanto de docentes como de otros ámbitos, de cuestiones que pasan en la ciudad y en el país en general, hacen que a veces perdemos de vista lo que pasó el día de ayer. El domingo nos olvidamos de lo que pasó el sábado con Micaela porque la represión nos tocó muy de cerca. Entonces, el lunes llegamos a la escuela y hablamos de lo del domingo y no del sábado. Y creo que el ejercicio que tenemos que hacer es no perder de vista el marco general de lo que sucede. ¿Por qué sucede esto? ¿Quiénes son los responsables? ¿A dónde tenemos que ir a exigir presencia y respuestas? Eso es una tarea de todos y todas.

Inauguración de la Escuela Itinierante el 12 de abril en el Congreso.

Débora Procaccini. Profesora de plásticas. Secretaria gremial de Suteba Quilmes.

¿Cómo ves el futuro de la lucha docente? ¿Los próximos días, semanas, el año?

Lo que vimos cuando fue la última asamblea distrital, donde tuvimos consultas con asambleas de escuelas, es que los compañeros no van a dejar la lucha, no hay clima de derrota, todo lo contrario. Entienden que frente a este gobierno tenemos que volver a las escuelas, fortalecernos con los compañeros y juntar a los padres, que son los más afectados porque la escuela pública está instalada en los barrios más olvidados de toda la Argentina. Nosotros llegamos a esos barrios de los que ningún gobierno se acuerda nunca. Juntarnos con esos padres que la están pasando peor que nosotros, con el hambre de los pibes de los barrios, fortalecernos y juntarnos para que la lucha continúe.

¿Cómo ves el clima social, tanto de las familias como de lo que se escucha en los medios y las redes sociales, respecto de la lucha docente?

Las experiencias que tenemos de asambleas en las escuelas con papás es extraordinaria. Lo que sale en los medios y las capas medio altas son una cosa, y el arraigo que tenemos en los barrios más carenciados, es totalmente distinto. Los padres te dan aliento, te dan fuerza para que no bajes los brazos. Porque entendieron que si pueden con nosotros pueden con todo. Por supuesto, siempre hay papás que están enojados porque los chicos perdieron días de clase, sin embargo en las escuelas se caen los techos, no hay luz, no hay agua, y se suspenden las clases. Los pibes pierden los días igual porque las escuelas no están en condiciones. Pero mayoritariamente, los padres apoyan la lucha docente porque saben que nosotros somos la paritaria testigo y que si nos agarran a nosotros, nos agarran a todos. Así que sentimos que hay un clima de apoyo y de dar aliento y fuerza a la lucha docente.

¿Cómo se siente hoy que se está inaugurando la escuela itinerante?

Entendemos que esto es un triunfo de la gran lucha que está llevando adelante la docencia en particular en Buenos Aires, y en general en toda la Argentina. Yo creo que la lucha ha sido fundamental para aclarar al común de la gente el carácter hambreador y represivo que tiene este gobierno. Marzo ha sido un mes histórico para la Argentina: Hemos sido protagonistas de marchas monstruosas el 6, 7, 8 y el 9. Fue un marzo lleno de gente en la calle que dice que no está de acuerdo. Y muchos de esos compañeros que estuvieron marchando evidentemente son compañeros que han votado a Macri, pero no lo han votado para eso que está haciendo y entendemos que nosotros somos parte de ese gran torrente que hace que la gente note que Macri viene para quedarse. Él quiere instalar una empresa en el gobierno y viene por todo. No tenemos asegurado absolutamente nada.

Somos un suteba disidente que fuimos opositoras al gobierno de Cristina Kirchner, pero entendemos que este gobierno ha cruzado los límites de la represión, el destrozo, el ir por los sindicatos, el querer desarmar derechos y conquistas que tenemos desde hace años y años de lucha, así que entendemos que en este momento tenemos que ser todos un solo puño y empujar todos para el mismo lado y decirle a ese muchacho que no va a poder. Que la Argentina tiene una gran historia de lucha. Ha podido con los militares, vamos a poder con él. Podemos. Con todos los compañeros. Así que acá estamos, cargándonos con fuerza y con alegría para seguir luchando en las escuelas.

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