¿Por qué paran? Voces desde las marchas docentes

Por Jennifer Löcher.

¿Por qué marchan las y los docentes? ¿Este paro es “solamente” por dinero? ¿O hay razones más profundas por las que docentes de todo el país están saliendo a las calles?

Sabemos quiénes son las y los docentes, porque se comprometen día a día en las aulas con sus alumnas y alumnos, con sus vidas, sus aprendizajes, sus problemas, sus familias. De cara al reclamo por un sueldo digno y una educación de calidad, el gobierno pareciera tener únicamente chicanas: “Ningún maestrito nos va a torcer el brazo”. Digan la verdad, casi todos viven con alguien más, entra otro ingreso a esas casas.”

No solamente se propone una recomposición salarial vergonzosa y se incumple la ley de paritaria nacional, sino que también se hace un esfuerzo visible por desprestigiar la tarea docente. Se lanzó una campaña en twitter en la que miles de trolls contratados por el Pro se ofrecieron a dar clases como voluntarios, seguido de lo cual, docentes, empleados municipales y provinciales del área educativa fueron obligados a trabajar de voluntarios. Michetti mandó a las y los docentes a que busquen quien los pueda mantener porque con ese sueldo no se llega a fin de mes. El presidente de la nación se lamenta por quienes “tienen que caer en la escuela pública”.

Entre tantas provocaciones y violencia, ¿qué piensan las y los protagonistas de esta lucha? ¿Por qué paran y salen a la calle?

Voces desde las marchas docentes.

Laura Voboril. Docente del Bachillerato Popular IMPA. Capital Federal.

– ¿Cuáles son para vos los principales objetivos de la marcha de hoy?

Yo creo que hay dos razones que impulsan a que hoy salga mucha gente a la calle a manifestarse. La primera tiene que ver con las reivindicaciones salariales. Claramente, la propuesta de recomposición salarial es insuficiente, está muy por debajo incluso de lo que fue la inflación del año pasado. Pero creo que la razón principal por la que mucha gente que habitualmente no participa de movilizaciones salga hoy a la calle tiene que ver con una campaña de desprestigio muy grande impulsada por los medios masivos de comunicación.

– ¿Qué sabés desde tu lugar respecto de los voluntarios que se incorporaron en varios lugares del conurbano y en capital?

A mí me parece que es justamente una respuesta de un sector de la sociedad argentina que no tiene conciencia de clase y no puede sentir empatía por los trabajadores. Hay una mirada históricamente construida sobre el trabajo del docente y sobre los médicos que está ligado al voluntariado. A la cuestión del apostolado, el sacrificio, la entrega. Nosotros, desde la Cooperativa de Educadores e Investigadores Populares Histórica, la CEIPH, que es la organización que abre los bachilleratos populares, nos reconocemos como trabajadores de la educación.

– Aparte del salario, ¿qué otros debates te parecen necesarios?

¿Qué tipo de educación queremos? Hay momentos en que las condiciones coyunturales o materiales se terminan imponiendo sobre las cuestiones más de fondo, que son las que nos interesan dar a los docentes. ¿Cómo trabajamos? ¿Qué enseñamos? ¿Cómo enseñamos? ¿Qué contenidos estamos enseñando? Y esas discusiones son más difíciles, más profundas, y muchas veces la coyuntura te termina corriendo el eje. Es más difícil conseguir una movilización para eso. Pero las ha habido muy grandes, cuando fue por ejemplo la NES (Nueva Escuela Secundaria) acá en la ciudad de Buenos Aires. Hubo muchísimas actividades y fue muy lindo ver a los estudiantes participar activamente, con las tomas en defensa de la educación y sintiéndose partícipes activos de esos reclamos y de su formación.

Lázaro Coronel y Solano Mendoza. Docentes de Formosa pertenecientes a Ctera – Agremiación Docente Formoseño (ADF)

– ¿Cuáles son para ustedes los objetivos centrales de la movilización de hoy?

Lázaro Coronel: No solamente el salario, sino todo lo que se refiere a la educación. Llamémosle infraestructura, mejor calidad educativa, plan de las becas. Hay un montón de cuestiones que hacen a la educación, no solamente se refiere específicamente al salario, sino toda la problemática de índole educativa.

– ¿Cómo creen que esta marcha es recibida en la sociedad argentina? Creen que tiene un impacto importante?

Solano Mendoza: Nosotros venimos de una provincia chica y nos encontramos con más de 70.000 personas en la capital del país, acompañando un sentimiento que creo es de toda la sociedad porque evidentemente la educación es algo que nos iguala a todos. La idea de los docentes hoy es estar en las aulas. No es culpa nuestra estar hoy acá. Porque cualquiera, la comunidad toda, sabe que el sueldo mínimo que tenemos no llega a $ 10.000, y nosotros que estamos en el interior del país, no llegamos a $8500. Y el costo de vida aumentó en más de un 50%. Evidentemente, una recomposición salarial se hace necesaria. Es justo y necesario tener una recomposición.

¿Sabés, en la pronvincia, cuánto nos toca? Nos tocan $177 cada trimestre. Es vergonzoso, es humillante. Por lo tanto, hacer 1200, 1300 km para participar de esto, que es ni más ni menos que gritar fuerte para que quienes conducen el país escuchen nuestro reclamo, lo hacemos felices, contentos. No importa el sacrificio. La idea de que nos escuchen y se sienten con nosotros a discutir esto que es necesario.

– ¿Cómo describirían el trabajo docente cotidiano en Formosa?

Solano Mendoza: Nosotros trabajamos con el día a día y el boca a boca. Y los padres saben, porque nosotros les pedimos que nos traigan escoba, que nos traigan escurridores, trapos de piso, lavandina. No te imaginás las cosas que aporta la comunidad a la escuela. Y nosotros hacemos el trabajo. Nosotros en la provincia de Formosa no tenemos portero. Los maestros ayudamos a la cocinera, porque el presupuesto no alcanza ni para pagar a una cocinera. Nosotros ayudamos a servir los alimentos. Hacemos una cantidad de acciones sociales que están fuera de nuestra tarea específica del aula, y eso es reconocido por la comunidad.

Pocho. Maestro del partido Tres de Febrero.

¿Cuáles identificarías como los principales problemas que hay en el sistema educativo en este momento?

La formación docente actual será mejor que la hubo en el pasado, pero no alcanza para abordar las realidades complejas de los pibes que tenemos en las aulas. Y los maestros, cuando nos encontramos en las escuelas, no tenemos el apoyo suficiente para abarcar estas problemáticas sociales, económicas, culturales de las familias, y tampoco para profundizar nuestra capacitación. Ocupamos nuestro tiempo en tapar baches que tiene el propio sistema, como lo edilicio.

¿Cómo sentís que la sociedad está reaccionando o recibiendo los reclamos de los docentes?

El discurso mediático es muy claro. Los docentes están parando como siempre, como todos los principios de año, por sus sueldos. Lo que está siendo tapado es que los docentes no paran nada más para el sueldo. Están pidiendo la mejora del sistema educativo. Si los docentes no la piden, nadie más la pide.

Celeste, Virginia, Paz, Luján y Antonela. Docentes de Nivel Inicial de Capital Federal.

– ¿Cómo ven la situación de la educación inicial en general y cuáles son los reclamos hoy para traer acá?

Celeste: Hay muy pocos jardines, sobre todo en maternales faltan vacantes, y es donde hay mayor necesidad para cubrir. Hay muy pocos jardines del Estado en la ciudad de Buenos Aires. Uno de los puntos a tratar y luchar es que haya vacantes para los pibes y las pibas.

Antonela: Ahora están extendiendo la edad obligatoria a tres años. No crearon lo que se necesita para sala de cuatro, y menos van a alcanzar a hacerlo para sala de tres.

Paz: El Estado sigue cubriendo, tercerizando a otros que no sabemos quiénes son, para tapar esos baches que siguen estando.

– ¿Qué diferencia hay para ustedes en que un chico se eduque en un jardín privado o en uno público?

Antonela: Para empezar, lo que tienen los colegios privados es que homogeneizan. Tratan de buscar y juntar cierta población. Clase media, media alta. Entonces, ahí la diversidad está coartada. En la escuela pública vamos todos y todas.

Celeste: Muchas veces, en los privados, te obligan a reunir una cierta cantidad de trabajitos, como le dicen. Y quizás no trabajaste en profundidad cada tema. Eso es para las muestras.

Antonela: Las muestras de fin de año son para vender el jardín para el año siguiente. Los nenes y las nenas la pasan mal, en realidad es para una empresa que quiere generar clientes nuevos, en vez de poner al chico como prioridad.

Virginia: Se trabaja la educación como mercancía.

Luján: En realidad, la escuela debería ser pública. No tendrían que existir las escuelas privadas. La educación debe ser para todos y para todas de la misma manera.

Antonela: Nuestro jardín es de gestión social, se llama así. Es un jardín que está subvencionado por el Estado, pero es privado. Nosotros no entramos por listado, como los docentes del colegio público. Entramos por currículum como en un colegio privado, pero nos paga el Estado. Es una nueva modalidad que es para tapar los baches. El otro día discutimos lo del paro y cómo estamos nosotros, que somos un gris total, un limbo. Y que el colegio donde trabajamos no debería existir.

¿Los reclamos de docentes están vinculados con los reclamos que movilizaron a las mujeres que pararon y marcharon el 8 de marzo? También allí estuvieron presentes docentes y sus voces hablan de los estereotipos de género presentes en el trabajo docente, de la “señorita maestra”, la segunda madre y de la precarización laboral.

Claudia López. Docente de San Martín. Perteneciente a un grupo de mujeres autoconovocadas.

– ¿Ustedes vienen con reclamos específicos?

De parte de los docentes, tenemos muchos reclamos específicos. Vos sabés que nuestra tarea tiene que ver con el cuidado. Y parte de los sueldos que tenemos tiene que ver con que consideran que nosotros no somos el sustento de la familia, sino que somos un apoyo para nuestros hombres, como si no fuésemos mujeres que sostenemos a nuestras familias. Lo ideal para ser una buena maestra es tener un trabajo y sostener la canasta familiar con ese trabajo para poder dedicar tiempo. No de tener dos o tres trabajos para sostener la familia, eso es en detrimento de la calidad educativa. Sin embargo, pasa. La razón es que el 80% de los docentes somos mujeres, y consideran que nosotras no tenemos que sostener la familia.

Como el básico es muy chiquito y el resto es en negro, como los cargos jerárquicos y la antigüedad, es muy poca la brecha. Entonces, vos no tenés carrera. No tenés una profesión en la que vas a ir progresando o vas a tener movilidad social. Y esto tiene que ver con que somos mujeres. Somos señoritas maestras, vírgenes. Usamos guardapolvo para tapar nuestro cuerpo. Y somos segundas madres, porque no se reconoce que somos profesionales de la educación. Somos madres. O sea, es la prolongación del trabajo en nuestras casas. Por eso se espera que seamos voluntarias, que podamos trabajar y que no nos alcance pero que trabajemos igual, por el bien de los niños de toda la nación argentina. Porque no somos laburantes, no tenemos que pensar en una profesión. Por ese lado es un reclamo muy claro con respecto a cuestiones de género.

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