Hecha la ley, hecha la trampa: la Reforma Laboral y sus vericuetos desde el análisis de una abogada laboral

Por Claudia Estanga.

Ana es abogada y se especializa en derecho laboral. Defiende hace años a las trabajadoras y trabajadores que son explotadas, que trabajan en negro, que son despedidas, que inician demandas en reclamo de indemnizaciones, licencias, reconocimiento de derechos. Frente a la Reforma Laboral impulsada en este 2017, Ana abre la voz y analiza los efectos profundos de este brutal proyecto. Un microscopio sabio, un lente necesario para leer juntas la letra chica.

 

– ¿Cómo encuadra esta reforma para vos en este contexto social, político y económico?

Creo que lo primero es destacar que la Reforma Laboral es impulsada por el Gobierno actual, en acuerdo con las más importantes centrales sindicales. Lo que están buscando es unir criterios, atender los intereses particulares de los líderes sindicales. Y claro, lo obvio. En este proyecto existe una puja de intereses particular a favor de grupos económicos minoritarios, el área empresarial y el sindical.

 

– ¿En qué estadío de discusión se encuentra el proyecto ahora?

Actualmente el Proyecto de Ley se encuentra por lo menos parado hasta el 10 de diciembre de este año. Fue por pedido del Frente para la Victoria y el Partido Justicialista, hasta que se unifiquen criterios en la CGT. Como te digo, una infinita puja de poderes.

 

-¿Y cuáles son los cambios más importantes que establece la reforma? ¿Cuáles son para vos como abogada los que más peso tienen en la vida de las trabajadoras y trabajadores?

Al más grave lo podemos llamar cambio en las modalidades de trabajo. Y digo lo podemos llamar porque hasta ahora no queda claro cuál es el parámetro y el límite. Pero se le permite al empleador, a partir de la reforma, modificar las condiciones de trabajo en muchos sentidos. No queda claro cuál es el derecho del trabajador a objetar por ejemplo, un cambio de horario, un cambio del lugar de trabajo, una modificación de su jornada. No se garantiza para las trabajadoras y trabajadores la posibilidad de estar en desacuerdo con estas modificaciones y eso afecta por completo las condiciones de contratación y los derechos de reclamo.  Después está la cuestión de las empresas tercerizadas. Que son muchas y van creciendo. Con la ley actual, las empresas empleadoras responden solidariamente por los dependientes de las empresas tercerizadas. Esto implica que la responsabilidad por el cumplimiento de las normas laborales cae en toda la cadena de contratación. Esta responsabilidad es clara. Pero la reforma que busca instalar este gobierno quiere eliminarla, y las y los trabajadores en este sentido quedan totalmente desprotegidos.

Te pongo un ejemplo. La empleada o el empleado que trabaja para una empresa de limpieza y que presta sus servicios en forma exclusiva a otra empresa multinacional. Si bien está en blanco para la empresa de limpieza tercerizada, tiene una clara relación y responsabilidad la empresa multinacional, porque el servicio específico de la trabajadora o el trabajador es efectuado exclusivamente a favor de esa empresa multinacional y no a favor de la de limpieza.

 

-Claro, además siempre representan estructuras más chicas a la hora de hacerse cargo de una demanda.

Exacto. Estas empresas de limpieza o algunas de este tipo de rubros son creadas justamente con el único fin de prestar servicios a empresas más grandes y, en general no tienen bienes para poder afectar, para que justamente la trabajadora o el trabajador logre ganar un juicio. Con la ley actual, el trabajador podría demandar no solo a la empresa que lo contrata sino a la empresa multinacional para la que presta el servicio. Esto que te digo de responsabilizar a toda la cadena. Con la reforma, la única responsable sería la empresa que lo contrata. Las consecuencias son evidentes pero hacia ahí va una de las consecuencias más fuertes.

 

 

-¿Y con las indemnizaciones o los despidos? Porque este proceso va hacia la flexibilización y hacia el famoso establecimiento del ejército de reserva que nombraba Marx. Esa idea de que o te quedás y aceptás las condiciones y lo que te pago o atrás tuyo hay miles esperando. ¿Cómo se reglamenta bajo esta lógica el régimen de despido?

Según la reforma, lo que se reduce es la base que se toma como cálculo para indemnizar a un trabajador que fue despedido sin causa justa. Lo que harían es tomar solo como base el mejor sueldo normal del último año, pero se le excluyen en el cálculo las horas extras, las bonificaciones, las compensaciones y el aguinaldo, por ejemplo, entre otros puntos. Algo que absolutamente compone a la mejor remuneración. Y al reducir la base, por supuesto se reduce la indemnización de forma notable, y también todos los rubros y multas que se calculan con esa base como parámetro. Después está otra de las cuestiones más tremendas. El fondo de cese laboral que tiene que ver con la indemnización pero que afecta completamente el patrimonio de la trabajadora o el trabajador. Lo que proponen es la creación de un fondo que se forme con aportes del trabajador y de la parte empleadora, y que sería entregado al trabajador o la trabajadora en el caso de una desvinculación sin causa. Esto implica algo muy claro: que el trabajador o la trabajadora se estaría abonando su propia indemnización con el aporte mensual que haría mes a mes durante la relación laboral. Este fondo reemplazaría a la indemnización sin justa causa, por los rubros de pre aviso y antigüedad, y beneficiaría obviamente a la masa empresaria empleadora.  Por supuesto, todo esto equivale además a un menor sueldo en bolsillo.  

 

-¿Y cómo se establece la reglamentación en la reforma para los trabajadores que están en negro y que se les pide facturar, por ejemplo, como sucede muchas veces?

Lo que pretenden reglamentar es el trabajo en negro de muchas y muchos trabajadores que, como vos decís, se ven obligados a facturar a sus verdaderos empleadores como si fueran independientes. De esta manera, lo que hacen es decir que quien tiene a cuatro trabajadores al menos con una colaboración o trabajo para un fin determinado a favor del empleador, puede ser registrado con la figura de trabajador independiente, con un régimen simplificado de aportes, con una quita de derechos. O sea que buscan blanquear sin ningún tipo de indemnización el trabajo en negro de esas trabajadoras o trabajadores que como decís facturan obligadas a favor de su empleador como si fueran autónomas. En la ley actual, un empleado autónomo que factura a un único empleador, mes a mes un mismo monto, puede ser considerado como trabajador en relación de dependencia. Y eso lo habilita a poder reclamar todas las indemnizaciones que la ley prevé. Pero claro, de este modo, en absoluto no. Y la reforma, por si fuera poco, viola además los derechos constitucionales que se enumeran en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional. Es el famoso artículo de la época de Perón que establece la protección del trabajo en todas sus formas, la igualdad de las partes en una relación laboral y lo que se dispone también en el artículo 16 de la Constitución. Y así, por supuesto, se veda al trabajador de poder peticionar ante la justicia, algo conforme a leyes laborales proteccionistas y pro operarias. Ya ves, mucho por batallar en nombre de los derechos de las y los trabajadores, que por ley, son derechos irrenunciables.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *