Territorios de pueblos originarios: La tierra es sagrada. Prórroga de la ley 26.160.

Por Jennifer Löcher.

¿Qué significa que la tierra es sagrada? ¿Qué eje tiene la lucha de los pueblos originarios por los territorios que habitan desde hace generaciones? ¿Qué importancia tiene esta lucha no sólo para los pueblos originarios, sino para toda la sociedad argentina?

El miércoles 27 de este mes, el Senado aprobó por unanimidad la prórroga de la ley 26.160 que declara “la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país” y que suspende cualquier intento de desalojo de las tierras contempladas. Luego de esta media sanción, la prórroga tendrá que pasar por diputados y no ser vetada por el presidente de la nación para seguir en vigencia. Además de frenar los desalojos, el estado se comprometió en esta ley sancionada en 2006 a hacer un relevamiento de las comunidades registradas antes el estado. Sin embargo, al día de hoy solamente se relevó un 30% de las 1600 comunidades y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), el órgano del estado a cargo de esta tarea, está desfinanciado e inactivo. Y sin el relevamiento, las comunidades no podrán iniciar la titularización de sus tierras que la constitución nacional les garantiza. Más de 40 comunidades de pueblos originarios confluyeron esta semana con todas sus voces en un mismo reclamo: el respeto a los territorios de los pueblos originarios preexistentes.

Desde la carpa que se instaló delante del congreso, saluda la voz firme de Walter Barraza del Consejo de la Nación Tonokoté Llutqui en Santiago del Estero.

¿Qué pasaría si la ley 26.160 no se prorroga?

Si no se prorroga, los jueces están esperando para largar desalojos, los terratenientes están esperando para alambrar, las topadoras están esperando para talar. Esa va a ser la consecuencia. Va a haber una masacre en los territorios porque van por nuestros recursos naturales y nosotros no nos vamos a ir del territorio, nos van a sacar con los pies para adelante de ahí. Es importante que se prorrogue y nosotros, en los próximos cuatro años, poder trabajar una ley permanente y también incluir para que se vote la ley de propiedad comunitaria.

¿Qué significa propiedad comunitaria?

Lo que está legislado en Argentina es la propiedad privada, que es con lo que se maneja la cultura occidental. En nuestra cosmovisión que no es occidental, el territorio no está dividido por partes, sino que es comunitario: es de todos, pero de nadie en particular a la vez. Eso es comunitario. Para reconocer el territorio nuestro en forma de propiedad comunitaria hay que votar una ley especial, que es lo que pide la constitución. Eso viene de un derecho constitucional que nosotros tenemos, que dice que reconoce nuestros territorios comunitarios a través de una ley.

¿Cómo evalúan la media sanción del Senado?

Está bien. Ahora nos falta que se apruebe en Diputados. Nosotros seguimos acá en Congreso levantando firmas y tratando de conseguir reuniones con los diputados para que se vote antes de las elecciones. Es eso lo que estamos haciendo ahora.

¿Hay alguna manera en la que se puede apoyar esta lucha?

Sí, se pueden mandar mails a los diputados, los mails están en las páginas oficiales, son públicos, y pedir que se prorrogue la ley 26.160. Se puede escribir como ciudadano, como agrupación u organización. Eso sería una manera de apoyarnos.

Recién estaba hablando con uno de sus compañeros que me dijo que para entender la gravedad del conflicto también hay que entender el significado de la tierra para los pueblos originarios.

Claro, nosotros no decimos tierra, porque tierra es lo que se entiende como propiedad privada. Nosotros decimos territorio. Nosotros somos parte del territorio. No es el humano y el territorio, sino que nosotros somos parte de ese territorio. Como el hermano animal, como el árbol, como todo lo que tiene una energía que da vida, nosotros somos un elemento más del territorio.

¿Cómo se está viviendo el conflicto en este momento en los territorios de las comunidades?

En el territorio de una forma muy preocupante porque ahí es donde se ve la topadora que avanza, donde se ve a los usurpadores, donde se ve la soja, la minería, en el caso del sur las empresas multinacionales como Benetton que tiene 900 mil hectáreas. Entonces se vive como una situación muy complicada porque el riesgo de vida está ahí. Es caminar por la cornisa, con mucha preocupación.

¿Quiere agregar algo más?

Sí, que nosotros hemos logrado que en la constitución nos reconozcan como pueblos preexistentes, quiere decir que estábamos antes de la formación del estado, y proponemos, a pesar del genocidio que se hizo en este continente cuando llegó el europeo, avalado por la iglesia católica, seguimos proponiendo una vida en armonía, en la interculturalidad, en la plurinacionalidad del estado, donde todos podamos vivir en armonía. No hace falta que nadie prevalezca sobre otro. Ese es el mensaje que nosotros damos hacia la sociedad, de vivir en armonía con nuestras diferencias.

Benito Cumita es mapuche de la comunidad Prane en la cordillera de Chubut:

¿Qué importancia tiene la ley 26.160?

La ley 26.160 para nosotros no es lo único porque tampoco es la salvación, sino que es un paso para que algún día podamos tener el título a la tierra. Por eso se agudizan los problemas. Los medios se centran mucho en lo que pasa en Cushamen, pero todos estamos en la misma. Y el poder económico nos quiere sacar de ese lugar. No porque seamos violentos o porque seamos más negros que ellos, sino que debajo de la tierra, ahí están las riquezas. Las riquezas que tenemos en nuestros espacios son muchas. No somos pueblos pobres. No venimos acá a pedir limosnas del estado, sino a decirle que nosotros, con esta resistencia, queremos nuestro espacio y lograr la autonomía económica.

¿Cuál es el conflicto que vive la comunidad Prane?

La comunidad Prane tiene muchos libros y videos que están por ahí, de la creación del estado y la comunidad Prane. La comunidad Prane fue la que hizo pata para que se cree el estado argentino. Usaron la comunidad para que se hagan argentinos y después los echan de la tierra. Desalojaron en el 1937 a la comunidad mapuche que se retiró más hacia la cordillera donde había más nieve y se murió un ochenta porciento de la comunidad. Y hoy, nosotros, la misma generación de esas familias baja a tomarla y está en el lote 4. Cuando vuelve la comunidad a su territorio resulta que se había apropiado el ejército argentino. El ejército argentino se apropió de esa tierra por mucho tiempo, desalojó a la comunidad varias veces y después el lote 4 la comunidad lo vuelve a ocupar. Hasta hoy estamos ahí. El problema es que si nosotros no denunciamos lo que pasa ahí… la propiedad la tiene el ejército, el estado argentino.

No respetar los terrenos de los pueblos originarios significaría combatir tradiciones milenarias, cortar relatos que se vienen pasando de generación en generación, olvidarnos de que en Argentina y toda América Latina convive la cultura occidental con lo mestizo y con la cosmovisión de los pueblos originarios de estas tierras.

La pluralidad de relatos, culturas y cosmovisiones nos enriquece como sociedad. No sólo es necesario solidarizarse con las comunidades originarias por el bien de ellas y ellos. También lo es por el bien de las sociedades occidentales. Sólo podemos perder si reducimos la diversidad de nuestros saberes y haceres. Nos perderíamos de voces como la de Simón Cayunao, mapuche que vino desde Chile para apoyar a sus hermanos en el reclamo frente al Congreso.

¿Qué significado tienen las cintas que llevan en la cabeza?

La cinta era el símbolo del mapuche guerrero. Por eso se usa siempre que se va a una manifestación, que se reclama algo. Ritualmente, es una guerra. Porque estamos peleando contra energías que quieren quitarnos. Los que están enfrente ni se dan cuenta, pero para nosotros son guerras espirituales.

¿Qué significado tiene para el pueblo mapuche la tierra?

La gente suele creer que es una comunidad pobre que busca un terreno para sobrevivir. No. La tierra para nosotros tiene un significado más profundo. La tierra es sagrada en todos sus sentidos. Es la madre tierra que te da el alimento, que te da todo. Y hay que cuidarla para que nuevas generaciones se puedan alimentar y puedan pasar por este mundo. No está en función de un comercio, como sembrar soja para vender soja. La tierra es sagrada acá en Buenos Aires y en cualquier lado. No es que la tierra allá sea sagrada. Es la tierra en sí. Entendiendo ese principio, entonces hay que cuidar todo. Cuando cuido lo sagrado de la tierra cuido al clima, cuido al agua, cuido todo.

Del modelo agronómico actual, ¿qué opina?

Que es un modelo destructivo contaminador. Primero que no valora la tierra, quiere usarla en función de un comercio. No valora al ser humano, menos va a valorar la tierra. Esto no quiere decir que nosotros valoramos más la tierra que al ser humano. Los seres humanos que pasan por la tierra son temporales y la tierra sigue adelante. La tierra es sagrada y es casi infinita. El hombre es finito y temporal. Nosotros nos morimos a los 20, 40, 100 años, pero nos morimos. Y después vienen las otras generaciones que van pasando por esa tierra, y en la medida que la voy contaminando, el último que viene, pobrecito, se quema. Es lo que está pasando. Y es eso lo que está en juego, el valor de la tierra. Después viene todo lo demás que se discute.

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