“Qué significa Santiago para vos”

Por Claudia Estanga.

Caminar. Decir poco. Estar presentes. Juntas y juntos. Pedir justicia. Solo quiero escuchar voces que signifiquen a Santiago por encima de todo. Preguntas breves y un mar adentro mientras.

“Nos estamos yendo”

“Piden que nos cuidemos”

“Vinimos a pedir justicia”

“Santiago siempre”

Voces que surgen en los pasos de una marcha profundamente triste. La anterior cita contenía aun la esperanza de Santiago vivo. Esta vez no. Nos vemos de vuelta. Pero es tan distinto y vacío ahora. Se mantiene el ritual, la firmeza, la justicia como grito. Y el andar conjunto. La foto, la cara, la herida. Voces caminantes.

Carla.

Está con sus dos hijos. Uno en cada mano.

-¿Qué significa Santiago para vos?

-Que fuerte. Muchas cosas. La confirmación de este tiempo tan oscuro. Y también la idea de que seguimos acá. De que una vida es sagrada siempre. Incluso después de todo lo que se hace para que no estemos, estamos acá en nombre de eso.

-¿Tenés miedo ahora?

-La verdad que sí y no. Como si fuera un motor siento. Como en otras épocas. Pero distinto. Porque también siento que en nombre del miedo falta mucha gente acá. Mucha gente que piensa como nosotros. Que no esté Santiago también es muy fuerte. Porque creo que hasta el último día la vigilia nuestra tuvo que ver con creer en que iba a aparecer. Y acá estamos. Santiago por siempre.

Los chicos escuchan de su mano. Comprenden todo. Miran atentos y guardan silencio. El silencio profundo y sensible de los que crecen hoy, en este tiempo. Carla se va yendo con ellos.

Rodolfo ahora.

-¿Qué significa Santiago para vos?

-Es un mártir y ahora una bandera también. Te juro que laburo mucho para no pensar en él en esas horas, me pasa algo parecido a esos momentos tan tristes del Che cuando lo agarraron. Pero no puedo, es una mierda. Me vienen imágenes y me lleno de furia.

-¿Qué se abre ahora para vos a partir de esta herida social? Te lo pregunto también en clave de las elecciones.

-Mirá, es triste lo que voy a decirte. Pero para mí, nada. Nada va a cambiar con esto. Es lo peor pero lo siento así. Estamos acá por Santiago pero otra gente sigue votando así, después de ver lo nefasto del fin de campaña, siguen confirmando todo. Entonces me da tanto asco que no quiero pensar. Pero a la vez, me voy desarmando y descreyendo de todo también. Creo que igual seguiremos peleando como hoy, por Santiago y por tantos que no se escuchan también, pero no se si habrá cambio a partir de esto.

Julia.

-¿Qué significa Santiago para vos?

-Un hermano, un alma que se fue. Tan triste y turbio (se emociona). Es un pibe como mi hermano, como algunos estudiantes que tengo, yo vi esa mirada en muchos pibes y esto me dejó devastada.

-¿Sos docente? ¿Cómo trabajaste con los chicos esto?

-Sí, soy profe de geografía. Primero, con mucho dolor. Lo atravesamos haciendo una catarsis grupal que nos ayudó mucho. En Avellaneda donde laburo, hay muchos pibes que vienen al cole que nacieron con Maxi y Darío (Kosteki y Santillán). Me partió que tengan que vivir en menos de veinte años lo mismo. La misma sensación. El mismo terror. Nunca pensé que íbamos a repetir esto así. Y después, buscando temas, yo elegí trabajar con el tema mapuche. La cuestión territorial y los significados de eso a lo largo de la historia. Y así lo fuimos pensando.

-¿Y en clave de las elecciones? ¿Cómo sentís que impactó esto en los pibes?

-Ellos y ellas estuvieron atentos a los resultados. Fue bastante raro eso. También trataban de sacar conclusiones en relación a la hipótesis del caso. Pero pensaban que los resultados iban a tener que ver con el rechazo a este modelo. Y se dieron con que no. Fue triste y también a la vez interesante, porque empiezan a pensar en las posibilidades sociológicas, en las ideas detrás de la política, en el impacto de los medios, en el blindaje. Es lo único que me esperanza. Verlos discutir en estos términos.

Abrazo a Julia. Mi corazón docente encuentra palabras que resuenan fuerte.

Ahora hablo con Marta. Está con su nieta.

-¿Qué significa Santiago para vos, Marta?

-Es un sol. Es lo que no quiero que le pase a ella y es también el miedo de que se repita lo que pasó en nuestra generación, donde a los jóvenes nos perseguían y donde tuvimos que crecer con el miedo. Ahora que creíamos que era una bandera ganada el Nunca más, lo tenemos que salir a defender. Eso es Santiago. La bandera del Nunca más otra vez en la calle.

-¿Para vos? ¿Cómo te llamás?

-Andrea. Para mí es alguien, no sé, inocente, víctima, lo veo y no encuentro mucha explicación porque nunca pensé que íbamos a tener esto. Mis viejos me criaron contándome la dictadura y siempre imaginé cómo se sentía pero no lo viví. Ahora me pasa que sí, que siento como si volviera. Cómo se le puede hacer daño a alguien así y a todos, dejarnos a la espera, jugar con todo. Es lo peor y se parece a eso.

-¿Por qué están acá hoy?

-Porque queremos justicia. Es lo único que pedimos. Y explicaciones. Recién escuchábamos a Sergio (Maldonado) y se nos caían las lágrimas. Porque como las madres, tiene la misma voz, no quiere venganza, sólo justicia. Y acá estamos, con él.

Transito la vuelta. Caminamos peregrinando hacia los subtes, trenes, rutas de vuelta a casa. Guardamos la compañía de los pasos, muchas y muchos van con nosotros, pero llevamos lágrimas nuevas. Y preguntas. Muchas preguntas. Seguiremos caminando. Santiago siempre.

Foto: Mabel Ravalli

 

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