Con un grito en la voz: todas las voces todas. Paro de Mujeres

Por Claudia Estanga.

Paro de mujeres. Salir a escuchar las voces y cubrir las expresiones de carteles, grafitis y denuncias en esta marcha es tomar el pulso de los significados que están vivos en un movimiento colectivo que crece, que grita, que se hace oír entre los muros del patriarcado. ¿Cómo se nombran las urgencias de la convocatoria? ¿Qué se dice para invocar justicia y provocar incomodidades estratégicas que involucren a los que miran y leen?

Cada mujer que se acerca, en grupo, en familia, con sus hijas, con sus compañeras, tiene palabras que significa para expresar dolores, motivos, razones que la hacen marchar, frases que la definen en ese movimiento, dibujos, pecheras, nombres y sentidos para decir basta. Salir urgente a la calle con otras, a decir, a convocar, es parte de la expresión y la comunicación de un momento inédito en la organización feminista. Frases, carteles, cantos, palabras firmes que expresan sentidos compartidos desde el paro de mujeres.

            

Grupo de trabajadoras del área de maestranza de una empresa cercana a Plaza Congreso. Se acercan cantando, llegan con sus mamelucos, traen banderas, silbatos, cruzan la Avenida Rivadavia aplaudiendo juntas, frenan el tránsito junto a otras compañeras, tienen expresiones firmes que las acercan a pelear a esa esquina por lo que creen y traen. Las escucho y en pocas palabras anulan completamente el prejuicio de que el paro de mujeres es un paro que cruza a la clase media y alta, como se sostuvo en los medios masivos hace algunas semanas. Hablan de sus barrios y sus peleas contra la violencia machista.

– ¿Dónde trabajás?

Soy de maestranza, trabajo en una empresa de por acá, estoy tercerizada.

– ¿Pudieron parar, les dieron el espacio para hacerlo?

Si, pudimos salir y vinimos juntas.

– ¿Por qué estás hoy acá? ¿Qué sentís que te convoca en este paro?

Por todos los femicidios. Porque no hay justicia. Los hombres están como si nada.

– ¿Qué esperás para hoy, qué ves después de esta marcha?

Yo espero que después de hoy se mejore la situación de las mujeres cuando denuncian.

– Acá están también otras compañeras ¿cómo se organizaron para venir?

Junto con la encargada, vinimos todas juntas.

– ¿Qué las convoca a venir?

Yo vengo por el acoso, en mi barrio, acá, no podemos caminar tranquilas, no te respetan, te dicen cosas todo el tiempo, también por la violencia que hay.

– ¿Qué opinan de la marcha de hoy?

Ojalá ayude en algo, para que no nos pase nada más.

Nosotras paramos porque:”

Cartel para completar, otro de los sentidos circulantes en la marcha. Un cartel que propone una forma de no cerrar el mensaje a una consigna única, una manera de abrir lo que resuena en este paro de mujeres. Las consignas son diversas, como los motivos y las voces.

Paro Internacional de Mujeres”, “Vivas nos queremos” y “Ni una menos”

Las frases que resuenan en banderas, pecheras, grafitis se mixturan con los distintos nombres que atraviesan la forma de definir la convocatoria, de difundirla y nombrarla con consignas distintas y resonantes en las diversas marchas. Las banderas se cuelgan antes de las 17hs en la puerta del Congreso, ya cerrado y vallado desde temprano.

Puerta de la Catedral. Un grupo de mujeres se juntan para marchar, llevan razones y palabras que además sellan en la edición y redacción de Escuchando Decir, una revista de feminismos latinoamericanos. Las escucho mientras caminamos de Catedral hacia Congreso.

– ¿Qué las convoca hoy acá?

La lucha contra el patriarcado, el reconocimiento de derechos, luchando contra un montón de discursos que están sumamente instalados y que no reconocen las verdaderas luchas. Yo todavía no me recupero de un episodio hace diez días, un hombre diciéndome que el problema de las mujeres es que queríamos ser como los hombres. Contra ese tipo de cosas más simbólicas, instaladas, también vengo a marchar. Contra la violencia contra las mujeres en todos los sentidos, todo el tiempo, por lo más extremo que son los femicidios, por el aborto legal, por nuestra libertad, por todas las identidades de género que escapan a los modelos estereotípicos. Para visibilizar que somos un montón y que no nos quedamos en casa como se pretende. Hay que salir a la calle, nosotras no estamos al pedo, trabajamos y paramos de verdad porque estamos padeciendo y salimos a contrarrestar todo eso.

– ¿Al interior del movimiento de mujeres, qué creen que se considera batalla ganada, qué creen que aun queda como saldo importante para trabajar y profundizar?

Desde el 3 de junio de 2015 lo que se hizo fue visibilizar un movimiento que viene luchando y está en la calle hace mucho tiempo. Ese movimiento de mujeres que tiene una diversidad de voces importante es el que hoy en día está llamando a la unidad en el campo popular. Estamos en un contexto muy puntual que tiene que ver con el macrismo, con un ajuste, con una represión y un control de los medios. Entonces, desde ese lugar el movimiento de mujeres que hoy es puntapié desde Argentina para todo Latinoamérica e incluso el mundo, llevando a muchísimas ciudades el Paro Internacional de Mujeres, forma hoy un día histórico. Hablar de batallas ganadas es haber derribado el patriarcado, haber logrado por lo menos tener el aborto legal, seguro y gratuito como corresponde y sin perseguir a las mujeres preguntándole miles de veces si están seguras, como se hace en Uruguay. Cuando logremos eso podremos hablar de batallas ganadas. Igualmente la marcha de hoy es histórica porque es la consumación, la profundización de un movimiento que viene en alza, que se está organizando cada vez más.

– ¿Qué esperan de la marcha, de lo que deje la jornada de hoy?

Después del 19 de octubre que fue lo de Lucía Pérez creo que todas salimos a decir basta de femicidios, eso fue bien concreto y queda funcionando. El femicidio es la punta del iceberg pero hay toda una base que se va construyendo hasta que se llega al peligro de la vida, íntegramente de nuestras vidas. Toda esa base es la que tenemos que empezar a laburar para destruirla, para lograr ampliar los derechos laborales de las mujeres en distintos gremios y demás. De hecho, la discusión sobre las mujeres y el rol en el paro gremial es una señal de que se están dando estas discusiones, que hay que continuarlas y profundizarlas. Los varones de la CGT no pueden poner fecha a un paro después de un año y meses de gestión macrista, un gobierno que lo único que hace es despedir y ajustar. Desde ese lugar, las mujeres tenemos que seguir profundizando en ese rol fundamental, empezar en los sindicatos también a trabajar y pelear por derechos puntuales de las mujeres. También espero que logremos deconstruir una forma particular de poder, de armado de poder, que está en nuestras manos pero que también van a tener que acompañar y aportar los varones. Sino, va a ser imposible.

La violencia del patriarcado a la vuelta de la esquina

Caminando hacia el barrio de Once, los carteles de “nosotras paramos porque:” llevan explicito el bestial, violento realismo de las redes de trata. En pocos minutos los espacios en blanco se llenaron de la peor de las circulaciones de las violencias machistas, enmarcadas en la prostitución y la trata que circula a la vista en Buenos Aires. Los carteles también refractan la contundencia de los sentidos que circulan alrededor de la lucha de las mujeres, la lucha por el sentido y el mensaje, las batallas que cotidianamente quedan por dar, por una, por muchas, por todas nosotras.

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