Luchamos por ser personas: legalizar el aborto

Por Jennifer Löcher.
Ilustración por Maricielo.

El Congreso de la Nación está siendo escenario de un debate histórico alrededor de una pregunta: ¿se va a legalizar la interrupción del embarazo? Un interrogante que está recorriendo las calles, las oficinas, las casas. El 6 de marzo, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito – una alianza feminista con la adhesión de más de 300 grupos y organizaciones – presentó por séptima vez el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) que cuenta con el apoyo de legisladores y legisladoras de todos los partidos.

Desde la primera vez que se presentó en 2007 hasta el día de hoy creció la visibilidad de la problemática del aborto clandestino: se estima que cada año se realizan entre 370 y 522 mil interrupciones del embarazo. Las cifras son estimaciones basadas en hospitalizaciones por complicaciones con el aborto y los casos de muerte registradas allí. No hay estadísticas oficiales de todas las muertes, por lo que no se conoce la cantidad de mujeres que pierden la vida a causa de abortos mal practicados. Las cifras oficiales sólo dan cuenta de los hospitales públicos: en 2015 murieron 55 mujeres por abortos clandestinos en las instituciones de salud. Sin embargo, se considera que este número es sólo la punta del iceberg.

Creció la visibilidad del problema, y también el apoyo a la legalización en amplios sectores de la sociedad. Hay un símbolo que estamos viendo todos los días en las calles de Buenos Aires: el pañuelo verde. Celeste Mac Dougall de la Campaña historiza la lucha por la legalización y explica qué propone el proyecto de ley.

¿Cuál es la historia del pañuelo verde?

La Campaña nace en el 2005 como una coalición que intenta y logra reunir a todas las fuerzas, organizaciones y personas que luchaban por el derecho al aborto. Ahí se elige el color y una forma de identificación común que es el pañuelo. En su momento, solamente era un pañuelo verde que decía aborto legal y después se le fueron incluyendo las consignas. Luchamos por ser personas.

¿Cómo se explican que, casi de un día para el otro, se ve el pañuelo caminando por la ciudad colgando de tantas mochilas?

No fue de un día para el otro. Como campaña llevamos 13 años de lucha, organización y creación de conciencia, de penalización social, construcción en las provincias, organizaciones en lugares de trabajo, de estudio, actividades callejeras, etc. Justamente, no es de un día para el otro, sino que es una construcción sistemática y constante de crítica a la situación imperante y de exigencia de un derecho fundamental. Eso es lo que sucedió. Lo que sí vemos es que hay una explosión en el apoyo, pero que tiene que ver con esa tradición de construcción.

En este momento se está desarrollando el debate en las comisiones del Congreso sobre el proyecto de ley presentado por la Campaña para la Interrupción Voluntaria del Embarazo. ¿Cuáles son los puntos principales del proyecto?

Su artículo uno es que cualquier mujer o persona con capacidad de gestar hasta la semana 14 tiene el derecho como un derecho humano de interrumpir su embarazo si así lo desea, por su propia voluntad. Eso incluye a las mujeres y a las personas con capacidad de gestar, en relación a la ley de identidad de género con que cuenta nuestro país. A la vez incluye, a partir de la semana 14, la despenalización y legalización por causales. Consideramos que el artículo 86 y los artículos que penalizan a la mujer y al profesional o la profesional de la salud que realice la práctica no tienen que estar en el Código Penal. Por eso planteamos la legalización que implica que el estado se haga cargo de la práctica en el sistema público de salud, en las obras sociales, en las prepagas, que esté incluído en el plan médico obligatorio, que haya producción de misoprostol y mifepristona, etc. Y también tenemos una consigna que es integral: Educación Sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar y Aborto legal para no morir. Es decir, también exigimos que tanto la ley de Salud Sexual y Procreación Responsable como la ley de Educación Sexual Integral se apliquen como corresponde en todos los lugares del país.

¿Cuáles son los principales argumentos en contra y a favor de la ley?

Principales argumentos a favor, bueno, consideramos que es un problema de salud pública. No queremos que ninguna mujer más muera por aborto clandestino. No queremos ni más presas ni más judicializadas. El principal argumento es que luchamos por ser personas con los mismos derechos que cualquier otra persona. Y el derecho de decidir sobre nuestro propio cuerpo es fundamento necesario para ser consideradas personas.

¿Cuáles son los argumentos en contra? Hay múltiples, pero fundamentalmente están en contra de eso. En contra de que las mujeres puedan decidir. Después, si una persona en términos personales no se practicaría un aborto, eso no está invalidado. Nosotras defendemos tanto la que quiere como la que no quiere, a la que quiere gestar y la que no quiere gestar. Lo que defendemos es la capacidad de decisión y exigimos el reconocimiento de esa capacidad de decisión que las mujeres tenemos como un derecho. Lo que sucede ahora es que nos están negando ese derecho. Ese es el problema.

¿Cómo evaluás las posibilidades de que se apruebe?

Yo creo que las posibilidades de que se apruebe y nosotras queremos como campaña radican en que haya un nivel de movilización y de apoyo como está habiendo. Esa es la garantía de que se apruebe la ley. Y que los diputados y diputadas que aún están indecisos se den cuenta de que hay una movilización social y una sociedad que les está exigiendo un derecho.

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