La solidaridad es nuestra arma. Asambleas del Paro Internacional de Mujeres.

Por Jennifer Löcher.

Miles de mujeres, lesbianas, travestis y trans se juntan en asambleas abiertas en todo el país. Se conocen. Hablan de sus vidas, violencias, trayectorias. Se dan cuenta de que no están solas. Lo personal se vuelve político. Y organizan un paro general para reclamar por sus derechos. Esto ocurrió por primera vez el año pasado en Argentina y se está repitiendo en este momento: ya se está organizando el Segundo Paro Internacional de Mujeres para el 8 de marzo.

No hay jefa ni presidenta ni conducción: el Paro Internacional de Mujeres se organiza en asambleas horizontales en todas las provincias. Este método de la autogestión se conoce bien en el movimiento feminista, es así como también se organiza el Encuentro Nacional de Mujeres todos los años: entre todas, federal, sin nombres propios.

¿Por qué hacer un paro? Porque no se respetan los derechos de las mujeres y de las identidades feminizadas: las iglesias intervienen en las decisiones sobre los cuerpos, no se garantiza el acceso a la justicia, los medios de comunicación no informan con perspectiva de género y los organismos estatales no garantizan la asistencia para quienes sufren violencia de género.

¿Cómo empezó? El 3 de octubre de 2016, tomando como ejemplo el paro de las islandesas en 1975, las mujeres polacas hicieron un paro de un día para detener el plan para criminalizar el aborto voluntario e involuntario. El gobierno inmediatamente frenó el cambio en la legislación. Una situación similar llevó a las mujeres coreanas a protestar en varias oportunidades ese mismo mes contra la introducción de penas más altas para los médicos que realizaran abortos. El 19 de octubre de 2016, las argentinas reaccionaron con paros de una hora y masivas protestas por los femicidios crecientes y por la brutal represión que sufrieron en el Encuentro Nacional de Mujeres de ese año. Siguieron otras protestas en distintos países de América Latina. Esta suma de movimientos dio lugar a que se estableciera la plataforma del Paro Internacional de Mujeres como punto de encuentro de todos los países.

Las voces de cinco mujeres de diferentes lugares del país hacen sonar los debates de las diferentes asambleas, las problemáticas locales y también las compartidas. Escuchamos a Santa Fe, Capital Federal, Salta y la Patagonia.

Reunión en Misiones en la CTA Autónoma – Coordinadora de trabajadoras Mujeres, Trans, Travestis, Lesbianas, Bisexuales, Intersexuales, Pansexuales y Queers.

Laura Noe Pérez. Periodista. Santa Fe

¿Cómo caracterizarías al Paro Internacional de Mujeres?

PIM (Paro Internacional de Mujeres) es un articulación coordinadora en Argentina y Latinoamérica. En este sentido venimos trabajando de cara al próximo #8M considerando las diferentes problemáticas que afectan a las mujeres en las distintas regiones y sus comunicadores comunes.

Vale destacar que por fuera del #8M seguimos trabajando todo el año, apoyando las acciones de los países que integran el PIM y las de las organizaciones de Argentina que lo integran. Participamos activamente en búsquedas de mujeres y jóvenes desaparecidas, acompañamos en casos de violencia de género, organizamos acciones cybernéticas para apoyar reclamos, inclusive trabajamos mancomunadamente con las compañeras mexicanas en los estragos del último terremoto.

Eso es en resumen el trabajo del PIM Argentina que no se limita al #8M. Lo nuestro es la política feminista de carácter global, entre nosotras hay mujeres de varias provincias de Argentina y en PIM Internacional hay representantes de más de 40 países.

¿Cuáles serían en tu opinión las problemáticas más importantes en Santa Fe?

El avance de las políticas conservadoras de derecha afecta en los derechos de las mujeres. Si bien Santa Fe es un provincia con una línea política socialista, nos afectan las decisiones de nivel nacional.

Además, no es un tema menor el de la articulación entre los lugares donde se hace la denuncia y la justicia. El último femicidio con sus 4 femicidios vinculados a manos de un policía y ejecutados con un arma del estado es un ejemplo de ello. La denuncia se hace pero muchas veces queda en la comisaría. Las medidas de protección son dictadas por los jueces pero no se cumplen y no se sanciona. La falta de sanción, empodera a los violentos y es el caldo donde se cultiva la impunidad. La justicia no deja de ser un macho patriarcal.

¿Hay comisarías de la mujer en Santa Fe?

Sí. Las mujeres nos cuentan cómo las tratan, lo que les dicen. Sin ir más lejos, ayer una mujer a quien acompañé me dijo que en la Comisaría de la Mujer no le quisieron tomar una denuncia por violencia de género porque no estaba golpeada. Es claro que desconocen absolutamente el concepto de violencia de género.

¿Qué posibilidades tiene una mujer en Santa Fe para hacer la denuncia por violencia de género?

Las mujeres se comunican conmigo porque soy periodista de género justamente. Entonces, una tiene que apelar a sus contactos para que una denuncia circule por los carriles que debe circular y la víctima sea correspondientemente protegida. Además, el número de denuncias aumenta porque las mujeres ya no se quedan calladas.

Sin embargo, hay que destacar que las áreas específicas de género provincial y municipal están siempre a disposición. Junto con el equipo de la ciudad de Santo Tomé son los tres equipos a los que acudo en caso de emergencias y siempre están dando una respuesta. Hay mujeres que tienen 10 denuncias y el violento sigue libre y ellas encerradas. Hace tres días, una mujer se arrojó de un techo con su bebé en brazos escapando del violento. Esa mujer tenía varias denuncias previas y el macho seguía vulnerándola.

¿Hay otros problemas urgentes en Santa Fe?

Sí, la Educación Sexual Integral (ESI). Nosotras estamos pidiendo una ley provincial. Hubo un proyecto presentado pero perdió estado parlamentario. Ese proyecto fue frenado por el lobby que hicieron los Pastores Evangélicos que pretenden tener injerencia en el debate de la la Educación Sexual en las Escuelas. Desde las organizaciones exigimos un estado laico y sanción de ley Provincial de ESI y decimos que sin ESI no hay #NiUnaMenos.

También estamos dando lucha por la Paridad. Queremos 50 y 50 en los cargos de decisión. Las mujeres ocupamos pocos espacios de poder y los reclamamos. En el Senado tenemos una sola mujer, en el Concejo municipal somos minoría y lo mismo para diputados. Pensando en que más del 50% del electorado somos mujeres consideramos que el sistema democrático se fortalecería si estuviéramos debidamente representadas.

Ilustración por Romina Ferrer

Dos mujeres que prefieren permanecer anónimas. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

¿Cómo estuvieron las primeras reuniones en CABA para preparar el Paro de este año?

Fueron muy enriquecedoras porque salir de la virtualidad en la que nos relacionamos a través de la página del Paro Internacional Argentina y conocernos en persona es un salto que da fuerzas, nos permite narrar nuestras historias y marcar rumbos. En la primera reunión vimos la necesidad de seguir creciendo como feministas a través del estudio conjunto de diferentes autoras que son referentes del feminismo como Angela Davies, Kate Miller, Nancy Fraise, Bell Hooks. También conversamos acerca de la importancia de no dar por sentado que toda la gente sabe cuáles son los debates que atraviesan el feminismo o por qué hacemos paro el 8 de marzo, por ejemplo. Recalcamos la importancia de reconocer a las mujeres que nos precedieron y de explicar, en cada oportunidad que tengamos qué es el feminismo y por qué seguimos luchando las mujeres.

¿Quiénes participaron?

Participaron tanto mujeres independientes como de distintas agrupaciones, de todas las edades y de todos los colores. Insistimos con el tema del color porque para el PIM es muy importante la incorporación y la voz de todas, por ejemplo, de las afrodescendientes, de las mujeres con discapacidades.

¿Cuáles fueron los principales ejes del debate? ¿Qué problemáticas son las más importantes en la ciudad?

El fortalecimiento de la derecha, acompañado por el fundamentalismo religioso que se embandera en lo que denominan la “ideología de género” y la militarización creciente en Argentina y el resto del mundo, son los ejes que atraviesan nuestras preocupaciones. Por lo que nos comparten nuestras hermanas del Paro Internacional de Mujeres en todos los países, los derechos de las mujeres están cada vez más vulnerados. En las manifestaciones pacíficas que se realizan en América Latina, la presencia policial y militar no se condice ni con la cantidad de gente ni con las características de la marcha. El 8 de marzo pasado en Capital Federal hubo 20 compañeras detenidas sin motivo y que aún tienen causas abiertas. Lo mismo sucede en Polonia y en cada uno de los países de América Latina.

¿Por qué creen que es importante el Paro?

Creemos que es importante el paro porque si bien en los últimos años se logró visibilizar la violencia de género, faltan aun políticas integrales que aborden la problemática. Los estados no siempre garantizan la protección necesaria y sus intervenciones llegan en forma de violencia institucional. Al mismo tiempo, muchos actos de violencia, tanto física como simbólica, contra las identidades feminizadas no se registran como una forma expresión de la desigualdad y están naturalizados. Es por eso que resulta imprescindible seguir concientizando con acciones colectivas como el Paro Internacional de Mujeres, y trabajar en las herramientas que desactiven aquellos patrones culturales que atentan contra nuestros derechos.

¿Quieren agregar algo?

Sí, sobre el tema de la ideología de género.  Te hago un punteo de lo que trabajamos en el 14 Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (EFLAC) en el eje “Democracia, Estado Laico y fundamentalismo”. Hay bancadas evangélicas conservadoras en casi todos los países de América Latina y el Caribe (el caso de Brasil es el más emblemático pero ya están en todos los países). Trabajan con el miedo de la gente, como en la campaña de Perú #ConMisHijosNoTeMetas. Usan muy buenas estrategias de comunicación con un discurso simple y directo que todas las personas pueden entender, hacen alianzas con los que les conviene aunque se presenten como enfrentados (Iglesia católica y evangélica marchan juntas contra el matrimonio igualitario, por ejemplo). Nuestras marchas de mujeres ya resultan insuficientes porque ellos ya han tomado nuestros espacios y nuestras fechas. En Bolivia, el 25 de noviembre, el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, hicieron una marcha multitudinaria “contra la violencia del aborto” y en Argentina, el 25N hicieron la “Marcha por Jesús”. Las mujeres marcharon el 24N (NO el 25 N, ojo con este tema). Tienen un movimiento muy grande de jóvenes. Identifican al feminismo como un enemigo a través del concepto de “ideología de género”. Cuentan con enorme cantidad de recursos económicos provenientes de las empresas extractivistas (teologìa de la prosperidad en Centroamèrica o de la oligarquìa conservadora católica, en Chile). Sus ataques no se dirigen solamente a los derechos reproductivos sino a todos los derechos que logramos las mujeres (están a favor del SAP – Sindrome de Alienacion Parental – por ejemplo). Tomaron por sorpresa a todas las organizaciones de mujeres por la inteligencia y rapidez con la que se mueven, modernizaron todo su lenguaje. Ya no hablan más de “pecado”, usan las mismas palabras que las defensoras de los derechos humanos. ¿Qué hacemos? ¿Por dónde empezamos?

Reunión de Mujeres Autoconvocadas del Cordon Industrial Rosario

Isabel Soria. Directora de la Fundación Volviendo a Casa. Salta

¿Cuáles considerás las problemáticas más importantes en Salta?

Estamos muy preocupadas por la falta de asistencia a víctimas de violencia de género. La situación está muy difícil. En la Secretaria de DDHH, el programa de asistencia a la víctima atiende 1200 casos por mes de toda la provincia. El Observatorio de Violencia de Género publicó un informe donde se resalta la falta de capacitación de la fuerza de seguridad, es decir las comisarías. Es realmente lamentable la atención a las víctimas.

¿La violencia de género entonces dirías que es la problemática más importante en Salta?

Y la trata de personas. No te olvides que tenemos una frontera súper permeable.

¿Me podrías contar un poco más de la trata de personas?

La falta de trabajo y la naturalización de la explotación de los cuerpos de las personas hacen que la prostitución esté netamente naturalizada. Aparte hay una gran cantidad de fincas donde se “rescatan” cientos de personas en situación de explotación laboral. Son traídas desde Bolivia a la Argentina y no pueden volver. Tienen que soportar por sobre todo por sus hijos porque son captados por familia.

¿También hay trata con fin de explotación sexual?

Sí. Y muy naturalizado en los y las adolescentes.

¿Hay agrupaciones que se enfrentan a esas problemáticas? ¿O políticas por parte del gobierno provincial?

Yo soy presidenta de la Fundación Volviendo a Casa. Somos las que trabajamos en esta temática ya desde hace 5 años. Lo hacemos en Bolivia invitadas por el Consulado Argentino en Bolivia.

¿A qué se dedican en concreto?

Hacemos prevención, sensibilización y capacitación en trata y tráfico de personas y la violencia de género.

¿El gobierno provincial trabaja para combatir la trata de personas y la violencia de género?

No dan el presupuesto correspondiente para llevar adelante la lucha. Salta es la primera provincia que tiene creadas las Defensorías de Violencia de Género para que las mujeres tengan su abogada defensora, pero la verdad es que son muy pocas. Falta presupuesto para atender toda la demanda que hay. Nuestro mayor problema la falta de presupuesto y la falta de capacitación a las fuerzas de seguridad que toman las denuncias.

Ilustración por Romina Ferrer

Una mujer que prefiere permanecer anónima. Río Negro.

¿De qué manera participás de los preparativos del Paro?

Mi participación es bastante “tras bambalinas”. Me ocupo más de contactar espacios diferentes, de difundir, traducir, etc. No participo de ninguna organización en particular, pero tengo contacto con casi todas.

¿Cómo describirías la manera de organización del Paro?

Nosotras, las que colaboramos en coordinación, más que nada laburamos en ese tipo de tareas. No somos “cabeza”, no hay “bajada de línea” sobre cómo se hacen las cosas. En el caso de Río Negro, cada ciudad tiene su asamblea y organiza sus actividades. El año pasado por ejemplo fue muy importante el trabajo que se hizo para que se unieran asambleas muy diferentes en cuanto a posicionamientos. Y se logró en muchísimas ciudades. Acá en Fiske/Roca empezaron siendo 3 asambleas, y luego se unieron. Cuesta, a veces, porque no todas las organizaciones son horizontales.

¿Las diferentes asambleas tenían enfoques muy enfrentados?

No. Pero entran en juego cuestiones partidarias o temas escabrosos como la prostitución. Entonces, los grupos reglamentaristas presionan para que todo el paro tome esa postura, y los grupos abolicionistas lo mismo. Más allá de la postura de cada una, desde la coordinación proponemos que las consignas del paro nacional sean las problemáticas comunes: contra la trata y contra la explotación sexual. Ambas problemáticas afectan tanto a las reglamentaristas como a las abolicionistas. Cada organización lleva, después, su bandera y sus consignas. Pero el documento común, sería ideal que haga hincapié en las problemáticas comunes.

Es difícil que se comprenda que el paro somos todas, que lo organizamos entre todas. Hay una tendencia a buscar personas u organizaciones como referentes, pero en la realidad, quienes colaboramos lo hacemos sabiendo que ninguna es LA protagonista.

 

Más información en http://parodemujeres.com/

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